lunes, 25 de febrero de 2013

Esa oscura materia del deseo


 Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, 
que las que nunca soñó tu filosofía.

Shakespeare, Hamlet, acto I.


En El Principito, Saint Exupéry escribió que lo esencial es invisible a los ojos, frase que tuvo inmediatas derivaciones cosmológicas. Ya en los años treinta, el astrónomo suizo norteamericano Fritz Zwicky, observaba tímidamente que la masa total del cumulo galáctico Coma no alcanzaba para mantener gravitación mediante a las galaxias agrupadas, sin que se dispersaran por todas partes: con la cantidad de materia que se veía, el cumulo no podía sostenerse y debería haberse deshecho mucho tiempo atrás. Unas décadas mas tarde, cuidadosas mediciones de la velocidad de rotación de las galaxias mostraron que estas exhibían una cohesión que la gravitación producida por su masa no justificaba. Dicho de otra forma, la materia que contiene una galaxia no alcanza para explicar la fuerza gravitacional que esa misma galaxia exhibe. De donde sale la fuerza gravitacional que falta? Conclusión: tiene que haber mucha mas materia de la que parece. Materia, que por alguna razón, no se ve. Y como es invisible, fue llamada "materia oscura". Los cosmólogos sienten una especial predilección por ella, y algunos sostienen que conforma en realidad, el noventa y nueve por ciento de la materia existente en el cosmos.

Por impresionante que parezca el hecho de que la mayor parte del universo es invisible, la materia oscura, en realidad, no significa una gran sorpresa: todas las hipótesis sobre el origen del universo, a partir de la teoría standard del Big Bang (la gran explosión) afirmaban que la cantidad de materia que ven nuestros instrumentos es poca. La constatación experimental de este hecho (que hay mas materia de la que se ve) a partir de mediciones recientes representa una importante victoria de la teoría, y una prueba más de que Saint Exupéry, en general, tenía razón.

Materia oscura, bien. Invisible, por ahora, perfecto. Pero de que puede estar formada? Hay diversas posibilidades. Partículas subatómicas, por ejemplo: si el neutrino tuviera masa, sería el candidato ideal. Pero nada indica aun que el neutrino tenga masa. Ciertas extrañas e impalpables partículas de sonoros nombres, como los fotinos y los gravitinos, también presentan sus candidaturas. Pero esas partículas hasta ahora nunca fueron observadas y su existencia es puramente teórica. También cabe una posibilidad mas prosaica: que la materia oscura sea materia común y corriente que por alguna razón los instrumentos no alcanzaron a ver todavía. En este ultimo caso, el asunto perdería su misterio, y la materia oscura se transformaría, simplemente dada su enorme cantidad en eminencia gris.

O sea : se sabe que existe, pero no se sabe que es. Tampoco se sabe muy bien como esta distribuida. En fin, hoy por hoy, la mayor parte de la materia que forma nuestro universo, abre solo interrogantes. Aunque en realidad, no solo interrogantes: el físico poeta español Rodríguez Fontevecchia, muy escépticamente, gloso en su honor algunas estrofas de San Juan de la Cruz, bajo el titulo Cantar del Alma que se eleva en pos de la Materia Oscura.



Una noche muy dura
con el ansia científica inflamada
busque materia oscura
dispersa o agrupada
por muy pocos instrumentos ayudada.


En silencio, buscaba,
esa materia que nadie comprendía
y en pos de ella viajaba
sin otra luz ni guía
que una vaga observación y una teoría.


Aquella me guiaba 0
mas cierto que la luz del mediodía
y con fe yo esperaba
que según se prevía
la materia oscura al fin se mostraría.


Oh dichosa aventura!
Extender por el espacio la mirada
buscar materia oscura
con ansias inflamada
y más tarde volver, sin hallar nada!