jueves, 31 de octubre de 2013

Sobre el sexo de los peces

 DIALOGO CON VIRGINIA VILLAFAñE, DEL LABORATORIO DE NEUROENDOCRINOLOGIA Y COMPORTAMIENTO, FCEN



La cantidad de luz y de oscuridad del ambiente, lo que se conoce como el “fotoperíodo”, funciona como una señal para regular el metabolismo delos animales y es especialmente importante en los peces. Sensando la luz, el complejo pineal controla las etapas de reproducción.

–Creo que es la primera vez en esta página que entrevistamos a alguien que no está doctorado aún.
–No es la primera, ya lo han hecho. Yo terminé mi tesis de licenciatura en diciembre del año pasado y ahora voy a empezar mi doctorado. Básicamente, la idea allí es que en los animales en general, pero en los peces en particular, el fotoperíodo (es decir, la cantidad de luz y oscuridad) es una señal muy importante para regular ciertos procesos. Un órgano que tiene que ver mucho con esto es el órgano pineal.
–La famosa glándula pineal de Descartes. –Es una glándula en los mamíferos; en los peces se llama “complejo pineal”. A lo largo de la evolución hubo varias modificaciones. La de los peces tiene una diferencia fundamental con los mamíferos, que es que sensa directamente la luz. En los mamíferos es a través de los ojos y todo un circuito especial.
–¿Estamos hablando de algún pez en particular? –Eso es en general. Lo que yo me propuse ver es qué pasaba en la especie que se estudia en el laboratorio en el que trabajo, el Cichlasoma dimerus.
–Las chanchitas. –Exacto. Se sabe que, en general, en los vertebrados la pineal tiene que ver con la reproducción. Lo que queríamos hacer, entonces, era relacionar el eje fotoperíodo-pineal-reproducción en el pez que nosotros estudiamos. Y básicamente de eso se trataba mi tesis. Como ese órgano no estaba descripto en esta especie, lo que hice fue una descripción básica histológica y anatómica para comprobar que es similar a otros peces teleósteos ...
–¿Teleósteos? –Son peces que tienen hueso propiamente dicho, que no son ni condrictios ni peces más primitivos. Igual es un grupo bastante general. Lo que hicimos fue que nuestros peces estuvieran en distintos fotoperíodos (simulando verano e invierno). Nosotros sabemos que el cichlasoma se reproduce en primavera-verano, entonces la idea era ver qué pasaba con este eje. Lo que se sabe es que cuando uno tiene un fotoperíodo corto, que simula el invierno, la pineal sensa esa información, hay mayor liberación de melatonina y eso inhibiría la reproducción. En verano pasaría lo contrario: disminuye la síntesis de melatonina y entonces disminuye la inhibición.
–¿Esto pasa en mamíferos también? –No sé si en humanos está estudiado, pero en otros mamíferos sí. Y en aves también. Entonces lo que vimos es que había una relación. Lo que queríamos ver primero era si las células que están en la pineal eran capaces de sensar la luz directamente. Vimos que sí, por una técnica que se llama inmunohistoquímica, con unos anticuerpos que tienen que ver con pigmentos visuales. Entonces lo que hicimos fue poner peces en distintos fotoperíodos y ver si había algún cambio en la pineal. Y vimos que efectivamente hay un cambio. En los peces que están en fotoperíodo corto, que sería simular el invierno, las células del complejo pineal eran más grandes. Y eso se relaciona con una distinta expresión de la melatonina. En los peces que estuvieron expuestos a fotoperíodos largos vimos que las células –por decirlo de alguna manera– eran más chiquitas, y eso estaría relacionado con menos expresión de melatonina y por ende no hay inhibición de la reproducción. La melatonina inhibe varias partes del eje reproductivo: a mayor cantidad de melatonina, menor reproducción, que es lo que vimos en el caso de un período corto; a menor cantidad de melatonina, mayor reproducción. Otra cosa que vimos, que no se había estudiado, es que aparentemente tendría que ver, además de con la reproducción, con la diferenciación sexual, con el desarrollo de la gónada. Intentamos ver cómo influye el fotoperíodo en el desarrollo cuando es larva.
–¿Y? –Lo que vimos es que hay una relación que también está dada por la pineal. Eso necesita algunos estudios más, pero las larvas que tuvieron un fotoperíodo corto tardaron más en desarrollarse, en diferenciar su gónada. Eso tiene que ver con todo lo que estamos hablando de la reproducción. Nosotros trabajamos con unas larvas que tienen cierta edad, pero habría que estudiar esto en distintas edades.
–¿Por qué dice “larvas”? –En el cichlasoma, la hembra desova; el macho pasa por encima con esperma, fecunda y son como pelotitas que eclosionan. Se le dice “larva” cuando recién eclosiona: todavía tiene una anatomía y una estructura que no es de adultos.
–¿Cómo es el proceso? La hembra desova sobre una piedra... –Sí.
–Viene el macho, fecunda y en unos días eclosiona. –Sí, y a los dos o tres días empiezan a nadar.
–¿Y quién alimenta a las larvas? –Se alimentan de una sustancia que se llama “vitelo”, que es una sustancia de reserva que tienen los ovocitos hembra. La hembra lo que pone es un ovocito que tiene toda la parte genética y un montón de sustancia de reserva que es la que después va a usar la larva para alimentarse. Cuando uno ve larvas, ve que tienen como una bolita amarilla, el vitelo. Eso lo van utilizando hasta que llega un punto en que se alimentan de otros seres vivos. Después, cuando empiezan a desarrollar todos los órganos similares a adultos pero todavía no desarrollan las gónadas, se llaman “juveniles”. Y una vez que desarrollan las gónadas y están listos para reproducirse, se les dice “adultos”.
–¿Y cuándo se van de la piedra? –A la semana, más o menos.
–Y se los deben comer muy fácilmente. –En realidad, hay un cuidado de los padres. Son muy agresivos cuando están nadando las larvas. Una compañera nuestra vio que hay una relación entre la agresividad de las hembras y el crecimiento de las larvas.
–¿Y las larvas nadan cerca de los padres? –Sí, a veces incluso las agarran con la boca y las llevan a otras partes para cuidarlas.
–La evolución es una cosa extraordinaria. –La verdad que sí.