jueves, 22 de julio de 2010

La Dama de la Torre: capítulo 28

>>Ir al capítulo 27

CAPITULO 28

- Delante de nuestros ojos!- dijo azorado el comisario inspector. La escena había sido clara, incluso fácil de describir: la mañana vertical,la luz, las calles cruzadas, la perfecta perspectiva del cuadro. El ombú, y diversas especies que surgían del asfalto, con indiferencia.Todo estaba allí.Y sin embargo, nadie la vio.

 ¿Con que sustancia, entonces, se había construido la indudable consistencia del crimen? ¿De donde había salido? ¿Que lo había herido? ¿Un brazo, un puñal,una bala? Más que lo rápido, sorprendía lo abstracto del delito, su ubicuidad, la limpidez y la armonía que lo transformaban casi en un esquema teórico. La multitud, poseída por la manía de lo jurídico, se amontonaba junto al cadáver.
Anacrónicamente, funcionarios detectivescos buscaban huellas digitales en el asfalto. Las sirenas policiales parecían surgir de la nada en forma instantánea, y provenir de todas partes a la vez. Lo sucesivo y lo simultáneo se mezclaban, ambiguamente. ¿Y esos pájaros que acudían en bandadas, desde el interior del cementerio? Debía haber en la escena algo que les gustaba,a lgún ajuste de cuentas a largo plazo entre las especies.

La lógica joven, llorosa como una colegiala, se aferraba a mis hombros, imprimiéndome un balanceo que temí que se tomara por impiedad. Teníamos conciencia de la importancia trágica de la escena, solo disminuida por su solidez teórica ,ya que estaba implicada en ella la naturaleza misma del delito. De pronto, el cartón que cerraba la calle crujió ante el empuje de un camión con doble acoplado, cargado de cadáveres: el crimen había disuelto como por encanto la prohibición municipal, y el flujo de cuerpos hacia el cementerio se reiniciaba.

-Por lo menos esto demuestra una conexión indisoluble -dijo el comisario inspector- aunque dudo que el Jefe de Policía lo acepte así nomás. No me extrañaría que considere que el resultado del experimento ha sido un éxito. Por mi parte, creo que debemos hacerle una visita al Anticuario Mayor.

- ¿Y qué cree que hará él ahora? -dije señalando al Jefe de Policía.

-Lo que se hace siempre que un experimento fracasa -dijo el comisario inspector- Repetirlo.