martes, 22 de enero de 2013

EL UNIVERSO INFLACIONARIO

La palabra inflación, que hace temblar a los argentinos, encanta, sin embargo, a los cosmólogos. En realidad, no solo les encanta sino que, hoy por hoy, ayuda a apuntalar la teoría corriente sobre el origen del universo, que a grandes rasgos, es como sigue.

Hace quince mil millones de anos, el universo nació de un volumen de ínfimas dimensiones (mas chico que el tamaño de un núcleo atómico), que estallo (Big Bang) y comenzó a expandirse, proceso que continua hasta hoy. En el transcurso de la expansión se formo la materia, que luego se agrupo en galaxias, estrellas, planetas, etc. Pero este modelo del Big Bang así formulado, adolecía de, por lo menos, un grave defecto: al explorar el cielo, se encuentra lo mismo en todas direcciones: un negro uniforme e idéntico, rotundo, persistente. Lo cual, aunque parezca mentira, es un serio inconveniente teórico. Imaginemos a un observador que contempla a una multitud que se dispersa, y que se toma el trabajo de preguntar por que huyen a quienes lo hacen hacia el norte, el sur, el este y el oeste. Si todos le cuentan exactamente la misma historia, palabra por palabra, el observador difícilmente lo atribuiría a la casualidad. Mas bien, llegaría a la conclusión de que todos los entrevistados se pusieron previamente de acuerdo: si así no fuera, la historia tendría ligeras variaciones según quien la cuenta.

Con el universo es igual : enfoquen a donde enfoquen telescopios y radiotelescopios, el universo cuenta la misma historia: el mismo tono de negro, idéntico espectáculo, ninguna variación, absoluta uniformidad: una literalidad que no puede deberse al azar. De la misma manera que aquella multitud en estampida, si el universo es uniforme, tiene que haberse uniformizado en algún momento. En algún momento, todas las partes del cosmos tuvieron que ponerse de acuerdo para mostrar ese mismo tono de negro y no manchones con diferentes tonos de gris.

Pero la teoría original de la gran explosión no daba tiempo para que el universo se uniformara. Imaginemos una jarra de agua donde se vuelca tinta negra: si la jarra estalla antes de que el agua y la tinta se hayan mezclado por completo, las salpicaduras serán ya transparentes, ya intermedias, ya negras, pero no todas iguales y uniformes. Si las salpicaduras son todas del mismo color, necesariamente el agua y la tinta tienen que haber tenido tiempo de mezclarse por completo. El modelo del Big Bang mostraba al universo recién nacido como una jarra con la tinta a medio mezclar, pero el universo actual funciona como si la tinta y el agua se hubieran mezclado por completo. Allí había un bache teórico, algo que la teoría no explicaba, y que sin embargo estaba obligada a explicar: cuando se había completado la mezcla?

Y aquí es donde el cosmólogo norteamericano Guth elaboro una solución. Guth propuso que tras los primeros instantes, (instantes que se miden en millonésimos de millonésismos de millonésimos de segundo) el universo aceleró repentinamente su ritmo de expansión durante una fracción de tiempo, y luego volvió al ritmo original (el que conserva hasta ahora). Este breve periodo de expansión acelerada se denomina "periodo inflacionario", y fue allí cuando el universo se homogeneizo, borrando cualquier irregularidad que hubiera antes. La teoría inflacionaria, hoy casi unánimemente aceptada, soluciona el asunto de la uniformidad, aunque no hay todavía una explicación por completo convincente de por que empezó la inflación y por qué luego se detuvo. Tal vez en este punto, los cosmólogos necesitarían la ayuda de algún economista.